Publicar en Estados Unidos. El sueño incumplido de los escritores en español

Mapa al revés
Joaquín Torres García

 “Las editoriales no consideran rentable las obras de autores de otras lenguas” dijo The New York Times, en un reportaje titulado América bosteza ante las novelas extranjeras.  Esto, obviamente, incluye las españolas y latinoamericanas.

El interés de los escritores de lengua española por ser publicados en inglés, se enfrenta con una tenaz resistencia de los editores en Estados Unidos y en Inglaterra.

Las cifras son tan extremas que cuesta creer que sean ciertas. De los 120.000 títulos nuevos publicados en Estados Unidos cada año, solo 300 son traducciones. Trescientos ¡considerando todos los idiomas y todos los géneros!

En 2014 el total de libros traducidos del español en Estados Unidos, fue de 67 títulos.

Estados Unidos no traduce libros, y los estadounidenses no leen novelas extranjeras

Barbara Epler, editora de la respetada New Directions, que publica algunos escritores españoles y latinoamericanos, cuenta que cuando una gran editorial publica un libro traducido, trata de disimularlo, escondiendo la información en letra pequeña en la página de los textos legales.

Muy de vez en cuando algo rompe con esta regla. Hace cuarenta años fue el llamado boom (básicamente García Márquez), y más recientemente el del chileno Roberto Bolaño, que funcionó a costa de crearle una “historia negra” que lo hizo atractivo, que no habría sido muy agradable para el escritor, si hubiera vivido para verlo.

Estados Unidos –el mercado del libro más grande del mundo— vende a todos sus autores, buenos y malos, a todos los idiomas. El análisis de esta situación –similar en el cine y la televisión— es analizada por la socióloga francesa Pascale Casanova, en La república de las letras: la cuestión de los países centrales y los excéntricos, las lenguas minoritarias, tanto las que desaparecieron como las que van en camino a ello, la circulación de los libros entre un país central y los periféricos.

El contraste entre Estados Unidos y Europa es impactante –escribió Andy Robinson en The New York Times-. “Todos los importantes novelistas estadounidenses son traducidos a los principales idiomas europeos, y algunos como Paul Auster tienen más éxito en Francia y España que en Estados Unidos. En 2012 las editoriales alemanas compraron a Estados Unidos 4.000 títulos, mientras que las editoriales estadounidenses solo contrataron 150 libros de alemanes”

Lo de Paul Auster refleja bien la forma de sentir de los lectores estadounidenses. Así como en Europa y Latinoamérica se lo considera un modelo de la literatura norteamericana actual, en Estados Unidos los lectores dicen que “es demasiado europeo”.

Vender 10 o 15 mil ejemplares no es razón suficiente para seguir publicando a un autor

Hace unos años me lo explicaba un agente de Nueva York, que representaba a algunos escritores latinoamericanos:

“Súbitamente, las cosas en Estados Unidos se están poniendo muy difíciles. No soy capaz de convencer a los editores de que continúen con las segundas novelas de mis autores, de los que han publicado la primera. Todo el mundo está a la caza de best sellers internacionales, y al parecer los grandes grupos han decidido que vender entre diez y quince mil ejemplares no es una razón suficiente para seguir con un autor. Así que adiós al próximo Faulkner de la literatura Americana. De hecho no creo que Gaddis, Vonnegut y demás fueses publicados si apareciera hoy: no serían suficientemente seguros para las ventas que se exigen. Los grandes grupos aquí prefieren buscar best sellers previsibles que tengan todos los ingredientes de las tendencias del momento, el año pasado eran los thrillers históricos, este año es la ficción policíaca, y nadie dejará a un editor que publique un thriller histórico, aunque estuviera contratado, pagado y traducido. En cuanto a tu pregunta concreta, nadie apostará por un novelista que tiene dos libros publicados aquí por los que se pagó mucho dinero pero no tuvieron buenas ventas. Y no se puede maquillar las cifras de venta, porque los editores lo comprueban en el Bookscan de Nielsen al mismo tiempo que están hablando contigo. En la agencia tenemos un número importante de huérfanos a nuestro cargo, autores que tienen novelas nuevas, y que han sido rechazados por su editor habitual. Es muy difícil encontrar una editorial para un autor que ya fue publicado aquí y sus ventas no han sido buenas. Nadie lo querrá tomar.”

La práctica lo demuestra: en los últimos años escritores que antes publicaban en editoriales de primera línea, hoy lo hacen en editoriales universitarias, todas subvencionadas.

Es un sueño que no se termina de cumplir” escribe Antonio Muñoz Molina en El País (10 marzo 2015).  “Pese al vuelco demográfico de población de origen hispano -50 millones-, se tradujeron el año pasado 67 títulos. La presencia de los autores es mínima y la lengua de prestigio y del ascenso sigue siendo el inglés”.

¿Cuál es el modelo mental, ya no solo literario, que el lector medio estadounidense tiene, y cómo pesan los valores que esa sociedad siente como tan profundamente propios?

Nadie lo explica tan bien como el escritor Horacio Castellanos Moya, salvadoreño residente en Estados Unidos, en un artículo dedicado a analizar la estrategia de marketing que impuso a Bolaño.

La literatura latinoamericana en la imaginación del lector estadounidense

Aunque aclara que “la operación realizada en Estados Unidos no resta mérito a su obra”, Castellanos Moya se rebela contra la manipulación que padeció Bolaño para lograr imponerlo. En un texto publicado en el suplemento ADN de La Nación (Buenos Aires, 19 septiembre 2009), explica las razones del éxito. “Detrás de la construcción del mito Bolaño, no sólo hubo un operativo de marketing editorial sino también una redefinición de la imagen de la cultura y la literatura latinoamericanas que el establishment estadounidense ahora le está vendiendo a su público”.

Aunque hubo intentos, como los movimientos de escritores  McOndo y El Crack, todos fracasaron, porque “era muy difícil vender al lector el mundo de los iPods y de las novelas de espías nazis como una nueva imagen de Latinoamérica y su literatura”.

Cuentos y novelas breves de Bolaño ya se habían publicado con esfuerzo por New Directions, una editorial independiente prestigiosa, pero de difusión modesta. Cuando se estaba negociando la contratación de Los detectives salvajes, hubo quienes considerarin que esta excelente novela era la obra llamada para el recambio, escrita además por un autor que había muerto joven y hacia poco, con lo que todo confluía para facilitar los procedimientos de montaje de la operación. La experiencia personal, ser perseguido y encarcelado por Pinochet, y su muerte prematura, contribuyeron a “producir” la figura de un autor prê a porter para el consumo.

“Al abrir la edición norteamericana de Los detectives salvajes –dice Castellanos Moya-, me encontré con una foto del autor que no conocía. Es el Bolaño posadolescente, con la cabellera larga y el bigotito, la pinta de hippie o del joven contestatario de la época de los infrarealistas, y no el Bolaño que escribió los libros que conocemos”.

“En la mayoría de los artículos sobre Bolaño se hacía énfasis en su juventud tumultuosa, y en especial en una supuesta adicción a las drogas y su súbita muerte… Estos episodios iconoclastas eran demasiado tentadores como para que no fueran convertidos en una tragedia de proporciones míticas. O como decía el titular de unos de esos artículos: ¡Descubran al Kurt Cobain de la literatura latinoamericana!”

“Ningún periodista estadounidense resaltó el hecho de que Los detectives salvajes y la mayor parte de su obra en prosa, fueron escritos cuando éste era un sobrio y reposado hombre de familia”.

“Bolaño aparece ante el lector, incluso antes de que uno abra la primera página de la novela, como una mezcla entre los beats y Rimbaud, con su vida convertida ya en materia de leyenda”

“A Bolaño le hubiera hecho gracia saber que lo llamarían el James Dean, o el Jim Morrison, o el Jack Kerouac de la literatura latinoamericana”

Castellanos Moya concluye que esa faceta contestataria sirvió a la perfección para la construcción del mito en Estados Unidos, de la misma manera que sirvió esa etapa de la vida del Che, la del viaje en motocicleta, y no la del ministro del régimen castrista. “La nueva imagen de lo latinoamericano no es tan nueva, pues, es la vieja mitología del road trip que viene desde Kerouac”.

Tan bien salió este montaje, que cautivó a Oprah Winfrey, la popular conductora de televisión que imponía en ese momento los más exitosos best sellers. Los programas que le dedicó a Bolaño en su “club de lectores”, con una audiencia media de 20 millones de espectadores, lograron explotar hasta el fondo la imagen del pobre joven perdido en la droga, transformado en héroe de la literatura con sus aventuras en Latin America. Imagen que ya no cambiará.

De esta manera, la obra de Bolaño podía ser leída como “un cuento de advertencia moral”: está muy bien ser un rebelde descarado a los diecisiete años, pero si uno no crece y se convierte en una persona adulta, seria y asentada, las consecuencias pueden ser trágicas y patéticas”.

“Es como si Bolaño estuviera confirmando las normas culturales que Estados Unidos promociona como la verdad”.

En síntesis, y para volver a por qué la literatura española y latinoamericana no les interesa a los lectores en Estados Unidos. Lo que caracteriza a la buena literatura es su singularidad, la capacidad de adaptarse a determinados principios que estructuran su modo de entender el mundo. Lo que hizo que la obra de Bolaño funcionara en Estados Unidos, fue justamente su des-latino-americanización. Todo lo contrario de lo que hubiera querido el escritor.

Como dijo The Times: “No puede haber nadie más adecuado para describir el hilarante, casi imposible triunfo de Roberto Bolaño, que el propio Bolaño, lo que es una verdadera pena, porque está muerto”.

Un escritor latinoamericano de mucho prestigio y éxito, me lo dijo claramente: “no nos preocupemos, ellos se lo pierden”.

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29 thoughts on “Publicar en Estados Unidos. El sueño incumplido de los escritores en español

  1. Hola. Excelente el tema. Soy escritor, periodista criminalista, pero por sobre todo ESCRITOR.
    Tengo mis novelas paradas, hace tiempo, y quisiera ver si consigo un editor.
    En la red los hay, pero o son unos ladrones o no son serios.
    Si alguien quiere ayudarme, lo voy a agradecer.
    Saludos

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  2. Cordial saludo.

    Le agradezco, y le recomiendo leer mi libro, se titula Relato “Crónica de una vida”, y Tulaloa tulalo-La historia de una ratoncita a la que no le gusta el queso ya que con las ventas del mismo se destinara una parte a labor social, sobre la prevención del bullying en colegios de Cali, Colombia, mi nombre es Sandra Marquez Pantoja, y busco patrocinador para publicar mis obras, y obtener un resultado comercial, la primer obra de la que hablo aquí se distribuye por las librerías de amazon en Brasil, España, Francia y Alemania, y todas por http://www.bubok.co hasta ahora con muy buenas criticas.

    Le agradezco su amable atención Bendiciones.

    Cordialmente.
    Sandra Marquez Pantoja.
    Cali, Colombia.

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  3. Trabajos en Victorville
    Key Performance Areas:

    Provides in-home, in-school, in-community behavioral management training and interventions to emotionally disturbed children in foster care.
    Provide non-diagnostic individual, group, and family counseling, as needed.
    Develop individual case plans and treatment objectives for children.
    Coordinate all services and arrange appropriate referrals to meet treatment objectives.
    Monitor that treatment objectives are met.
    Monitor visits between children and birth families and provide intervention and support.
    Provide quarterly & appraisal needs and services reports to Children and Family Services while child is in foster care.
    Participate in case conferences, support groups, in-service trainings, and other agency functions.
    Provide support through discharge planning.
    Participate in monthly support group/training for foster parents.
    Assess families’ strengths & needs and provide in-home training to address areas of concern.
    Coordinate intake and placement of children with other professionals to best address the child’s wellbeing throughout the process.
    Participate in the Agency’s on-call system that allows for 24 hour, skilled support to foster children and families as needed.
    CSW must believe in and act in accordance with both the Agency’s and the Program’s Mission Statements.
    Perform other duties as assigned.
    Qualifications:

    Master’s Degree in Social Work, Counseling or other related field recognized by Community Care Licensing preferred.
    Must meet Community Care Licensing and insurance requirements.
    Must have a valid California Driver’s License and a good driving record.
    Must pass a physical exam and TB test.

    http://www.nyandct.com/negocios/agencias-de-empleo/trabajos-en-victorville_i8962

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  4. No debemos rendirnos a conquistar un mundo que necesita de la inspiracion y creatividad del mundo hispano, en esencia somos seres iguales de necesidades emocionales iguales

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  5. Los estadounidenses suelen leer libros publicado en su país. La literatura extranjera la consideran cosa de especialistas. A esto debe sumarse la mala educación pública, empobrecida por la privatización sistemática de la instrucción superior; ello da un caldo de cultivo para sandeces comerciales, entre ellas: Cincuenta Sombras de Grey, Los juegos del hambre, etc. Uhm, a mí no me interesa ese mercado.

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  6. Me parece interesante:Los estadounidenses no desean algo que no se haya escrito en inglés o su autor no sea autóctono de países de habla inglesa.Esta actitud es algo xenófoba,aunque la diferencia cultural puede influir también.Sí estoy de acuerdo con que pensar en las ventas antes que en el arte es algo malo para la literatura.Respecto a crear leyendas alrededor de una persona para hacerla parecer interesante es algo que se practica desde la publicación de El Príncipe.Hoy,la literatura es maquiavélica,quién lo diría.Sobre Bolaño se ha dicho mucho,pero es cierto,que al igual que Borges,da la impresión de no ser latinoaméricano por su escritura sobria,su pasión por hablar de escritores inexistentes y de berenjenales literarios y su dilatada producción (hablo de mamotretos del tamaño de libros de Derecho). Ahora,en cuanto a calidad,no puedo discutir.Respeto la opinión de los admiradores de Roberto Bolaño y espero que ellos respeten la mía:Roberto debió ser más conciso a la hora de escribir. Lo digo pensando en “lo breve,si bueno,dos veces bueno”.Pero es una opinión personal que no desmerece la afición de los lectores que gustan de escritores que dedican sus libros a hablar de escritores que persiguen,pelean y hasta se suicidan por un movimiento literario,una novela u otro escritor. ¿A los escritores les gusta leer novelas sobre escritores que se comportan como Ian McEwan en la película Escritor Fantasma,Daniel Craig en James Bond o Harrison Ford en Indiana Jones?¿Alguien quiere responder a esta pregunta?Retomando el tema principal,¿será que Estados Unidos es demasiado orgulloso para aceptar que existen escritores que pueden gustar allí,pero no los publican por el mismo orgullo?P.S:Perdón por la pedantería.Expreso mis opiniones sin buscar ofender a nadie.

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    • Buenas noches, solo es cuestion de educacion. Inculcarle en las escuelas leer libros en español; asi como se hacen en otros paises enseñarles el ingles. Mi vida la tengo escrita podria servir de ejemplo. Quisiera algun dia encontrar un escritor o una editora para que la publicara. Se que ganaria. Gracias

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  7. Interesante. Yo acabo de publicar mis dos novelas a través de Amazon para poder ofrecerlas en modo físico a los potenciales lectores, aun teniendo una de ellas en digital a través de una editorial. Siempre creí que mi novela, de haber sido escrita en Estados Unidos, habría tenido más éxito y, que el problema, era principalmente lo poco interesadas que están las editoriales por el género fantástico— se trata de una novela negra fantástica contemporánea—, aun cuando la publicidad, con y sin editorial, me la he tenido que papar yo.
    No obstante, opino que quizá sería bueno seguir intentando entrar en Estados Unidos. Hay una gran cantidad de hispanohablantes y, solo es cuestión, de insistir. Mi abuelo, en paz descanse, decía “incluso el hierro más duro dobla a base de golpes”. Y digo Estados Unidos como digo Inglaterra o Japón.
    En fin, gran artículo.
    Gracias.

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  8. Excelente entrada, como es habitual en este blog.

    Quería comentar que, con respecto a este sueño incumplido de la publicación en inglés, me llama la atención la tendencia que estoy notando por parte de autores hispanohablantes de situar sus obras de ficción en los Estados Unidos, con personajes estadounidenses (del tipo WASP), y a veces hasta usar como seudónimo un nombre anglófono. Me pregunto si esto obedece a una intención de hacerse más “comercializables” y apelar a ese público en caso de que lleguen a ser traducidos al inglés. Sin embargo, no veo por qué renunciar a nuestras culturas, nuestros países y nuestras idiosincrasias, que son muy ricas e interesantes. Como dijo el comentador effperezcasas, ¿queremos vender por vender o vender y además enviar nuestro mensaje?

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  9. Me queda claro que aquí se habla del “interés de los escritores de lengua española por ser publicados en inglés”. No del interés los escritores de lengua española para ser leídos en cualquier lengua en “el mercado del libro más grande del mundo”. Lo cual de entrada genera todo el bulto de frustraciones que ya se mencionaron. Pero, ¿qué se puede esperar de una mayoritaria población anglohablante cuya soberbia y mediana cultura solo le permiten percibir al inglés como el único idioma existente y entender como cultura vigente lo que le marcan las “tendencias” que los medios pregonan? Libros de consumo rápido (“fast reading”) y obsolescencia inmediata. Consumo de “best sellers” aunque no nutran. Como todo lo que el mercadeo (marketing) de Estados Unidos promueve, incluyendo a la tecnología “gadget” (objetos de consumo breve).
    Lo peor de todo. Los 50 millones de hispanohablantes que habitan en este país, son descartados de facto como potenciales lectores. La percepción generalizada y publicitada es que “¡Ellos no leen!, ellos trabajan y consumen productos chatarra y sub-cultura televisiva”. Yo he vivido en Texas. Y tan simple como darse una vuelta a cualquier “Barnes&Noble” para comprobar la proporción de 3 libros en español (García Márquez, Pérez Reverte e Isabel Allende) y 3 mil libros en inglés. De cualquier otro idioma, mejor ni hablar. Lo más triste del asunto, es que encuentras una gran cantidad de hispanos que ¡Si Leen!, que dominan las dos lenguas sin problema, pero que simplemente deciden postergar sus intenciones de lectura para un utópico “después”. Por no encontrar suficiente oferta de libros en Español (La opción de Diana Ferraro me parece viable). Que nos quede claro. Ya fue desgranado con el caso de Roberto Bolaño. A la mayoría de gringos (¡no he dicho a todos!) más que adquirir cultura, les interesa consumir lo que les vendan empaquetado en cualquier historia morbosa, que esté en boga y dentro de las “tendencias” actuales. Comparativamente, como todo lo que ofrece Hollywood en el contexto cinematográfico. El “show” debe ser groseramente rentable, si no, no sirve.
    Al final del día habrá que reflexionar si lo que queremos es vender por vender. O vender y además enviar nuestro mensaje.

    Gracias. Muy buen Blog.

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  10. Si a los hablantes de español que viven en América les interesara leer buena literatura en español no habría problema, ni siquiera sería necesario traducir al principio. Pero parece ser que, al menos hoy en día, no les interesa. Ese es el problema y no otro. Si hubiera demanda surgiría alguna editorial que la satisficiera, supongo.

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  11. Reblogueó esto en Júlia i la xarxay comentado:
    Un article per l’anàlisi, també de què fem malament aquí. Molt bones reflexions i aportacions de referències creuades. Com sempre, G. Schavelzon realitza una excelent tasca compiladora aportant una visió original.

    Fixeu-vos en el “América bosteza ante las novelas extranjeras”.

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  12. Bueno…, quizá es que no les interesa el mundo retratado en las historias que no tienen a EEUU o a un protagonista norteamericano como eje. Y no podemos reprochárselo. Cada cual tiene sus gustos.

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    • Nada puede reprocharse a nadie y el artículo creo que no lo hace tampoco. De todas formas, es una actitud interesante la de los norteamericanos. El leer sobre personajes diferentes a uno mismo y que viven en el otro hemisferio no hace daño a nadie y, por último, si fuera cuestión de gustos, yo no hubiera conocido tantas cosas increíbles que me retaron a pensar más y me llevaron por senderos singulares. Eso de los “gustos” es una manera de desechar millones de elementos literarios que se han propuesto desde diferentes culturas y en diferentes tiempos.

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  13. Y, digo yo, si a las editoriales americanas (¿americanas?) no les interesa publicar a escritores de otras lenguas, y los lectores de aquellas latitudes tampoco tienen interés en leerlos, ¿por qué los escritores habrían de insistir donde no los quieren?

    ¿Quién pierde y quién gana en el balance (olvidando las cuestiones económicas)?

    saludos!

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    • Primero que nada, acorde al artículo, si existe gente que lee estas traducciones. Claro que es una minoría para los números que se mueven en USA, pero no significa que 15 mil personas son insignificantes. El arte nunca ha sido para una mayoría y, si el artista se basara en la demanda, qué sería de él? Eso en cuanto al artista. Ahora, para los escritores que ven a la “Literatura” –o mejor dicho el escribir– con fines de lucro (lo cual no es malo), bueno pues ellos asumo entenderán que se tienen que atener a ciertos estándares de calidad comercial.
      Es interesante que los “americanos” nos lean con indiferencia y es verdaderamente un fenómeno que no ocurre en el resto del mundo. Así como nosotros leemos su aporte y aprendemos de su perspectiva, creo que ellos deberían aprender un poco más de lo que está más allá de sus narices (claro, no todos).

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  14. Una posible solución es presentar los libros en español ya traducidos al inglés, siguiendo la ruta habitual de coagentes en tu caso o agentes en el caso de escritores independientes. He escrito varios libros directamente en inglés y seguido este procedimiento y, si bien hasta ahora no fui publicada más que en dos antologías, en todos los casos mi propuesta fue considerada y en algunos casos leída y comentada. Es una estructura mucho más abierta de lo que generalmente se cree, con una gran avidez por encontrar buenos “productos”, aunque es cierto que los parámetros de calidad y gusto difieren mucho de los nuestros. Hay que competir también con escritores excelentes e hiperprofesionalizados.

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  15. Creo que es un buen análisis, pero espero que se que corto en el tiempo. Estoy con los que opinan que los hijos de la primera gran ola de inmigrantes -que “necesitaba” hablar inglés a toda costa- dará paso a sus hijos, y la reivindicación del castelleno como lengua será una necesidad y un placer que querrán recuperar. Ya serán LA MAYORÍA. No necesitarán hacerse perdonar su exilio. Y ahí la literatura en castellano jugará un papel esencial. Ojalá, claro.

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